domingo, 9 de octubre de 2011

Juul


Juul tenía rizos, rizos rojos como hilos de cobre, eso gritaban todos: ¡hilos de cobre! ¡Tienes sangre en el pelo! ¡Caca roja! Un día Juul cogió unas tijeras y rizo a rizo se los cortó. Juul tenía la cabeza pelada, y todos le decían: ¡bola de billar! ¡Cara de huevo! Por eso se puso una gorra. Al no tener pelo, la gorra le caía encima de las orejas y estas se le salían un poco, ¡orejas de soplillo! ¡dumbo! ¡Echa a volar! Eso le hubiese gustado a Juul, volar muy lejos de allí. 


De dos rabiosos tirones Juul se arrancó las orejas. Como no tenía orejas el gorro se le caía encima de los ojos impidiéndole ver bien, y empezó a chocarse contra las paredes, contra los otros chicos, contra las sillas. Juul veía estrellitas, y empezó a bizquear y los niños empezaron a gritarle: ¡bizco! ¡Cegato! ¡Juul es un cegato! Juul cerró fuertemente los ojos hasta que se les salieron de las orbitas, cayeron al suelo como dos canicas calientes, pero no botaron. Tenía tanto, pero tantísimo dolor que apenas podía pronunciar ninguna palabra, gemía, babeaba y balbuceaba mientras los otros le decían: ¡tartaja! ¡baboso! ¡Ja, ja, ja, mira Juul no sabe hablar! Juul metió su lengua en un enchufe de la luz, se quemó media boca, y su lengua desapareció. 


El dolor era tan insoportable, que Juul apenas podía caminar, las piernas se le torcían y le fallaban, y los chavales le decían: ¡He, Juul el patizambo! ¡Juul piernas torcidas! Juul se fue al tren, puso las piernas sobre las vías, cuando este pasó dejó tras di si un largo reguero rojo.

Alguien encontró a Juul, alguien lo puso en una silla de ruedas, y mientras Juul empujaba y empujaba para escapar, los niños lo seguían gritándole ¡Juul el ruedas! ¡Juul el ruedas!, cuando le dieron caza le mancharon de porquerías las ruedas, ahí donde el tenia que agarrarse para escapar. De la rabia que le dio metió sus manos en agua hirviendo, para tenerlas siempre limpias, pero estaba tan caliente, que se quemó, y le salieron ampollas y llagas que le supuraban. El médico mando amputar, y los chicos le decían ¡brazos de salchicha! ¡Desgraciado! Juul se hizo llevar al zoo, a la jaula de los leones, metió los brazos por los barrotes y un león, se los comió. Juul sólo era cabeza y torso y los niños decían ¡qué pena de torso! ¡Si no lo tuviese podríamos jugar al futbol con su cabeza!, así que entre todos tiraron hasta que le separaron la cabeza del tronco. Pero resultó que la cabeza, aunque se podía chutar, no botaba bien, y los niños cansados, dejaron a Juul abandonado en la zona de penalti. Alguien pasó por allí, lo recogió, le dio de comer y lo mimó, le puso un lápiz en la boca y un papel y le preguntó-¿Pero, qué te ha pasado?, a lo que Juul contestó:

Yo tenía rizos rojos, como hilo de cobre
eso me gritaban todos ¡hilo de cobre!
¡Tienes sangre en el pelo! ¡Caca roja!
Por eso rizo a rizo, me los corté…

Gregie de Maeyer

domingo, 18 de septiembre de 2011

Katsushika Hokusai

"Desde la edad de seis años tuve la manía de dibujar las formas de las cosas. Cuando tenía 50 años de edad había publicado una infinidad de dibujos; pero todo lo que hice antes de los 70 años no era digno de tomarse en cuenta. A los 73 años aprendí un poco acerca de la verdadera estructura de la naturaleza, de los animales, plantas, árboles, peces e insectos. En consecuencia, cuando llegué a los 80 años ya había logrado más progresos; a los 90 penetré en el misterio de las cosas; a los cien años había alcanzado un periodo maravilloso, y cuando tengo 110 años todo lo que hago, sea un punto o una línea, tiene vida. Yo suplico a aquellos que han vivido tanto como yo que vean si no digo la verdad."

Los libros de apuntes de Hokusai en 51 pensamientos de artistas sobre el arte de Alberto Beltrán.




sábado, 10 de septiembre de 2011

The red mask: una ilustración para el cuento de Poe

En realidad fueron dos las ilustraciones que hice...pero no alcancé a escanear la otra :(.


Me quedó bien federal je, je, pero igual y a alguien le guste :).

sábado, 3 de septiembre de 2011

miércoles, 24 de agosto de 2011

Libertad


Creer en el tarde o temprano llegará. En el por-venir. Aún cuando la posibilidad de una ausencia perpetua sea innegable.

No puedo renegar de ello, es uno de mis resortes ideológicos.

Pero creer que eso tiene más posibilidades de llegar porque lo propicias, eso es darle el arely-flavor.

martes, 23 de agosto de 2011

Marc Chagall






El aprendiz


Cuando murió Narciso las flores de los campos quedaron desoladas y solicitaron al río gotas de agua para llorarlo.


-¡Oh! -les respondió el río- aun cuando todas mis gotas de agua se convirtieran en lágrimas, no tendría suficientes para llorar yo mismo a Narciso: yo lo amaba.

-¡Oh! -prosiguieron las flores de los campos- ¿Cómo no ibas a amar a Narciso? Era hermoso.

-¿Era hermoso? -preguntó el río.

-¿Y quién mejor que tú para saberlo? -dijeron las flores-. Todos los días se inclinaba sobre tu ribazo, contemplaba en tus aguas su belleza...

-Si yo lo amaba -respondió el río- es porque, cuando se inclinaba sobre mí, veía yo en sus ojos el reflejo de mis aguas.

Oscar Wilde

Narciso, Caravaggio, 1545.

lunes, 22 de agosto de 2011

Canek


Ni una nube

El sol se deslíe en viento de brasa.

—Niño Guy —dijo Canek—, ni una nube.

Si no llueve pronto, se perderán las cosechas.

Al día siguiente Guy encendió una hoguera

y con ímpetu se puso a soplar con su boca

y a aventar con las manos las columnas

de humo que subían.

Canek le preguntó:

—¿Qué haces?

—Nubes, Jacinto, nubes.



Ermilo Abreu Gómez

lunes, 1 de agosto de 2011

Dibujos atrasados

Sobre la imagen que tengo ahora arriba, soy yo, como siempre. Sólo que dormida (una de mis actividades favoritas pero que últimamente no hago, aunque son vacaciones). En la preparatoria era más irresponsable que ahora (o eso quiero creer).

Bien, las última imágenes que he dibujado y valen la pena (y pueden mostrarse en este blog sin mayores problemas) son las siguientes:


No tiene título, sólo quería experimentar pero me basé un poco en el estilo maría antonietta que tanto se está utilizando ahora en anillos y collares (influencias de mi hermanita menor que es mucho más 
glamourosa que su servidora). 


Éste sí tiene nombre.

La caída. Está un poco retorcida la postura del personaje principal pero quise concentrarme en las sombras de su cuerpo y nuevos colores que aplicar al cielo (yo creo que todo el mundo ya se cansó de mis azules oscuros con morado). Pero es algo inevitable y me cuesta trabajo incluir otros colores porque el azul, el negro y el morado son mis colores favoritos.


Mariposas. Como la canción de Silvio, de ahí nace. Las mariposas han adquirido significados variados para mí. Mario, un compañero de la carrera, me había contado que los japoneses las tienen como un símbolo mortuorio, el alma va a perseguirlas. Y yo las veía aparte como recuerdos, pero como también tengo una idea de que las nubes parecen la memoria, trate de fundirlo todo aquí en un paroxismo provocado por la canción de Silvio y eso quedó.

El personaje principal, aunque hombre, no puede ser otra persona más que yo, "Tu tiempo es ahora una mariposa, navecita blanca, delgada, nerviosa".

Aquí, la canción por si gustan escucharla y también alucinar con la guitarra de Silvio.


El último, otro sin nombre. Sólo estaba escribiendo un trabajo sobre Munch y quise pintar.