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miércoles, 9 de junio de 2021

Tres poemas de Nizar Qabbani

Ana Jarén


LENGUAJE


 Cuando un hombre está enamorado

¿Cómo puede usar palabras viejas?

¿Debería una mujer que desea a su amante

acostarse con gramáticos y lingüistas?


No dije nada a la mujer que amaba

pero guardé en una maleta 

los adjetivos del amor

y hui de todos los lenguajes. 



LA LUZ ES MÁS IMPORTANTE QUE LA LINTERNA


La luz es más importante que la linterna,

el poema es más importante que el cuaderno,

y el beso es más importante que los labios. 

Mis cartas para ti

son más grandes e importantes que nosotros.

Son los únicos documentos

donde el mundo descubrirá

tu belleza

y mi locura.


NO TENGO EL PODER


No tengo el poder de cambiarte

o explicar tus maneras

Nunca creas que un hombre podrá cambiar a una mujer

Esos hombres son solo charlatanes

que piensan

que ellos crearon a la mujer

de una de sus costillas.

Las mujeres no salen de la costilla de un hombre, nunca.

Es él quien sale de su útero

como un pez elevándose de las profundidades del agua

como arroyos que echan raíz del río

Es él quien forma círculos  bajo el sol de sus ojos

e imagina que está fijo en un lugar.


No tengo poder para domarte

o domesticarte

o mitigar tus instintos fundamentales.

Es una misión imposible.

He probado mi inteligencia contigo

también mi estupidez

nada funcionó contigo, no hay una guía. 


Traducción del inglés: Arely Jiménez

domingo, 2 de mayo de 2021

La máscara (fragmento) de Jorie Graham


Al morir, Papá quería protector solar. Todo el tiempo. Se ponía frenético si paraba. 
Podía decir "protector", y nosotros le poníamos. Él sabia que estaba muriendo. 
Estaba molesto. En las últimas semanas, usó una máscara roja para dormir sobre 
sus ojos día y noche. La ponía sobre su frente por breves intervalos, luego la bajaba, con la mano que aún podía moverse. Un poco. A veces temblaba demasiado entonces gritaba ojos. Gritaba ahora, ahora. Una vez gritó luz, parecía más un silbido, estaba allí para eso. Lo tiré rápidamente. Lo necesitaba terriblemente, el vendaje, el

mundo es un pequeño lugar, quería que la imagen de él desapareciera, no ver, 
no quería afuera. Pero estoy adivinando. Los viñedos cuesta abajo, cada brote latente comienza a crecer. A la distancia, montañas. Más allá, el océano.
Todo eso una distracción, pero de qué. Un desperdicio de qué. La máscara roja.
La debí haber quemado con todo lo demás pero la guardé. El panel hizo que los árboles parecieran pintados. Sedoso. No tan sedoso. Una vez en el siguiente valle, martilleo. Pensé que era humano al inicio. Los pájaros carpinteros continuaron

por días. Un carnaval en busca del vacío. Qué tan lleno está el vacío. Diminutos mechones de pasto creciendo para que pueda hacer un registro. Echar raíces no es una forma fácil de encontrar un lugar donde permanecer. Tal vez nada había pasado después de todo. El hueco vacío ahora agrega grillos. Arañas construyendo caminos en el cielo. Yo miro. Veo hacia, después a través. ¿Qué parte está vacía? Dónde. No encuentro nada que esté vacío. Parece que debería, y pronto, a dónde habrá ido, o a dónde el lugar sanguinolento sobre la cama donde

él había sido. Estar lleno de. Él era un habitante en esa carne, eso es lo que pude ver. No muy lejos de levantar el campamento. Envolviendo cada órgano en partes — la piel enrollada, los ojos enrollados en otro lugar, los dedos echados de lado —ceniza, ceniza —todo él como una moneda en el aire, a quién amo, qué parte, qué está en el quién, qué en el después, en verdad existe un después, porque si es así no puedo percibirlo.