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domingo, 2 de mayo de 2021

La máscara (fragmento) de Jorie Graham


Al morir, Papá quería protector solar. Todo el tiempo. Se ponía frenético si paraba. 
Podía decir "protector", y nosotros le poníamos. Él sabia que estaba muriendo. 
Estaba molesto. En las últimas semanas, usó una máscara roja para dormir sobre 
sus ojos día y noche. La ponía sobre su frente por breves intervalos, luego la bajaba, con la mano que aún podía moverse. Un poco. A veces temblaba demasiado entonces gritaba ojos. Gritaba ahora, ahora. Una vez gritó luz, parecía más un silbido, estaba allí para eso. Lo tiré rápidamente. Lo necesitaba terriblemente, el vendaje, el

mundo es un pequeño lugar, quería que la imagen de él desapareciera, no ver, 
no quería afuera. Pero estoy adivinando. Los viñedos cuesta abajo, cada brote latente comienza a crecer. A la distancia, montañas. Más allá, el océano.
Todo eso una distracción, pero de qué. Un desperdicio de qué. La máscara roja.
La debí haber quemado con todo lo demás pero la guardé. El panel hizo que los árboles parecieran pintados. Sedoso. No tan sedoso. Una vez en el siguiente valle, martilleo. Pensé que era humano al inicio. Los pájaros carpinteros continuaron

por días. Un carnaval en busca del vacío. Qué tan lleno está el vacío. Diminutos mechones de pasto creciendo para que pueda hacer un registro. Echar raíces no es una forma fácil de encontrar un lugar donde permanecer. Tal vez nada había pasado después de todo. El hueco vacío ahora agrega grillos. Arañas construyendo caminos en el cielo. Yo miro. Veo hacia, después a través. ¿Qué parte está vacía? Dónde. No encuentro nada que esté vacío. Parece que debería, y pronto, a dónde habrá ido, o a dónde el lugar sanguinolento sobre la cama donde

él había sido. Estar lleno de. Él era un habitante en esa carne, eso es lo que pude ver. No muy lejos de levantar el campamento. Envolviendo cada órgano en partes — la piel enrollada, los ojos enrollados en otro lugar, los dedos echados de lado —ceniza, ceniza —todo él como una moneda en el aire, a quién amo, qué parte, qué está en el quién, qué en el después, en verdad existe un después, porque si es así no puedo percibirlo.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Ser de Dorothea Lasky

Chrissy Lau

Ser el nombre pronunciado, pero sin la carga de ser
Ser el nombre dicho pero no escuchado
No respirar más, ser aquello
Ser aquello que se respira
No estar a punto de morir, estar ya muerta
No decepcionar
Sin la carga de llegar tarde
o ser puntual
No comer, no tener que comer 
No sentir nada
No ser aquella cuyo afecto es criticado
No recoger las cajas caídas 
Estar en todos lados sin cajas o platos
No romper los platos
No soportar la carga de no estar presente
No tener que sentir dolor o ser herida
Dejar ir el dolor 
Y que sea solo mi imaginación 
Y la imaginación está en todas partes, en todos los colores
No tener color, ser el color
No hacer sonidos, ser el sonido
No tener lenguaje, ser eco, proyectar el lenguaje
Ser la transmisión de palabras
No estar triste 
No tener por quiénes estar triste
No comer sola
No coger con quienes no creen que mi cuerpo es hermoso
No coger
O algo
Ser cenizas sin lugar
No estar sin lugar, pero tampoco estar en alguna parte
Entrar en el océano no por capricho, por un impulso 
Donde no haya centro 
Donde no haya seguridad
Allí nunca hay
Allí nunca hay ira
Nunca hay algo qué mirar
Nunca mire nada
Solo fui y caminé 
Traté de amar
Pero el amor no tiene esperanza
Y yo la he perdido toda, tan sombría que voy más allá
Estoy más allá de lo que podría considerarse bajo
Hay bajo o alto, espacio o tiempo,
Yo he ido más allá de aquello que es pronunciado
No tengo la obligación de hablar 
ni de hablar por mí
Croar eternamente al pantano
No digo una cosa
Existo
No, no lo hago
Nunca lo hice
Puede que tú lo hayas hecho
Pero yo ya me había ido
Y aún sigo allí
Aquello que pronuncias
Ya lo he pronunciado
En un mundo de cenizas y luces
Ellos llaman por mi nombre
Ellos me esperan
Y ahora sé que
Yo siempre estuve allí
con ellos.
Más de Dorothea Lasky: aquí.
Más de Chrissy Lau: aquí. 
Traducción del inglés: Arely Jiménez.