sábado, 26 de mayo de 2018

EL REGRESO de Robin Myers

Carmen Hui


Ésta es la calle donde tu madre te dio a luz.
Ésta es la llave que perdiste en la nieve, y éste es el abrigo que usaste para buscarla.
Ésta es la manera en la que se ve el cielo desde un avión la mañana en que huiste de casa. 
Éste es el lugar que pensabas nunca abandonar.
Éste es el sándwich que comiste en la escalinata de la iglesia, las migas que lanzaste a las palomas. 
Ésta es la funda de almohada que tu cabello delinea. 
Éste es el verano.
Éste es el continente que cruzaste, la carta que metiste a la lavadora por accidente, el cuchillo de cocina
que salpicaste de sangre cuando a solas cortabas una cebolla.
Éste es el asombro al reconocer a un amigo por su tos desde la otra habitación. 
Esto, a pesar de que estés dormido, es un ratón bajo el piso de madera y la luz que se esparce por las
rendijas, y estas son las sombras sobre la columna de una espalda que se gira.
Esto es casi lo que quieres decir.
Esto es alguien que toca a Brahms bajo las escaleras, el vaso de agua que tiembla sobre el piano, se
derrama.
Esto es ira, clases de manejo, un año en tu vida; ésta es la parada de autobús, las sábanas, la onda de
calor; estos son los fuegos artificiales que viste desde lejos y que mudos se abrieron como flores en una
colina oscura.
Esto es la manera en que observas a la gente en el tren y la extrañas. 
Esto es la fe que pones en el nudo de la cuerda
que estás escalando, y estos son tus dedos, calientes y despellejados.
Esto no es una excusa. 
Esto es el océano dentro de una concha. 
Esto es el océano.
Esto es, al parecer, a lo que hemos llegado.
Esto eres tú, si regresas.
Esto eres tú si no regresas.

Robin Myers

Traducción de Jesús Carmona-Robles


Más traducciones de Jesús Carmona-Robles: aquí. 
Más de Carmen Hui: aquí

lunes, 21 de mayo de 2018

Diario de una mujer de ojos grises de Atenea Cruz

Elena Pancorbo.

Los siguientes poemas pertenecen a la antología personal Diario de una mujer de ojos grises (2009, ICED), que se compone de cuatro poemarios distintos: "Canción contenida" (2008), "Diario de una mujer de ojos grises" (2007), "Metodología del olvido" (2004) y "Del amor y otras enfermedades venéreas" (2002). Los comparto al azar, conforme fui hojeando el libro, el cual está exquisitamente ilustrado, definitivamente es uno de esos libros que son hermosos no sólo por los poemas, sino por el manejo y acompañamiento que se les dio.


IV

Deberíamos recordar
esa canción
que nos reveló que teníamos alma.
Deberíamos llevar en la cartera
una foto
un papel
una carta
que nos identifique humanos.

Deberíamos llevar
en la punta de la lengua
la pregunta que pueda destruir
lo que sentimos cierto.

Habría que beber un poco,
chillar por los errores
que no podemos perdonarnos,
regresar al amor,
mirar con los ojos torcidos,
llorar como un niño,
apedrear a los que no sean como nosotros,
caminar hablando de lo que no tenemos,
de lo que por suerte no somos,
de los lugares donde no nos dejan entrar.

Deberíamos recordar
las estupideces que nos han enseñado
y caminar derechos
y decir buenas tardes.

Recordar,
porque la vida es corta.



Elena Pancorbo



DULCE

La gente me dice
¿por qué no puedes ser más tierna?
¿Por qué no intentas ser más dulce? 
¿Por qué no aprendes otras palabras
además de las negras? 

No es que no sepa hablar de ese modo,
es que no quiero hacerlo.

Dejen de molestarme. 

Si fueran tan buenos como dicen
se parecerían un poco menos a mí. 

Viviríamos en silencio
sin mirarnos a los ojos
pero al fin en paz. 






RESIGNACIÓN

Al final
sobra tiempo para contemplar las estelas de las mariposas.
Tender al solo los recuerdos que nos mantienen erguidos
para sacudir las cenizas.

Al final hay espejos que lastiman
y oscuros escondites donde la memoria juega al póker.

La vida es un ejercicio de resignación y olvido.
Una cuestión de fe.

Lo doloroso es ver pasar los años
el amor
las tragedias
el cuerpo
y al final descubrir
que todo era tan simple.

Lo importante fue siempre
estar tranquilo.
Intentar ser feliz
en caso de que Buda nos mintiera
por si acaso no existe el Paraíso
por si es cierto que aún no estamos muertos.

Acaso sea probable
que la vida no trata más que de eso:
aprender a estar vivos.



UNO PARA HENRY CHINASKY

Él dijo: 
"Anoche
soñé que te metía la verga
pero 
no pienses
que estoy dándote entrada
o que significa algo para mí".

Sonreí. 

Nunca fui más. 

Su nombre todavía me dolía hasta la carne.
Cada vez que cogimos
me hizo creer en la posibilidad del cielo. 
De un Dios.

Aún es mi única razón para existir. 

Pero sólo dije: 
"Pene se oye menos vulgar"
y salí. 



Elena Pancorbo



SRITA. BLUE

Señores, 
como última voluntad
quiero mostrarles mi radiografía: 
soy morena clara
como una noche remojada de agosto.
Me gusta el agua,
pero cuando viene del cielo
me entristece.

Le temo a los vampiros
a pesar de que duermo
con la ventana abierta.

Alguna vez,
probablemente de niña, 
creí que un vaso de esperanza
no se le niega a nadie;
ahora sé
que estar marchito
no necesariamente
implica que estés muerto.

A estas alturas
no sé diferenciar 
catorce atardeceres
de dos cuerpos.

Y mi capacidad de formar parte de un todo
decrece
en proporción directa al aumento
del azul en mis córneas.

La mayor parte del tiempo
preferiría dormir,
estar leyendo,
o hacer el amor con alguien
digno de quitarle a mi angustia
este olor a soledad. 

Pero 
para cualquiera de las tres
se requiere de tiempo y energía: 
olvidé mencionar
que estoy obscenamente enferma
de fastidio
frigidez en el habla,
y demás afecciones nerviosas 
que conlleva
dejar de tener diez años.

Señores, 
hay algo cuando río
que no me deja ser
completamente honesta. 

Todo lo dejo a medias.
Desde hace años cuando me acuestio
sueño sombras corriendo tras de mí. 

Los perros me dan lástima
por fieles, 
por estúpidos; 
a veces no me gustan los gatos
pero en mi casa han habido hasta doce.

Me siento fracasada
y el entusiasmo me dura lo mismo
que la erección de un hombre a los sesenta.

Aun así,
hay gente que me envidia
y lucha por destrozarme. 
No soy ninguna víctima
pero lo más ridículo
es 
que han logrado
acabar con la ración de fe
que el buen Dios me vendió
a cambio de mi silencio. 

Ya que hablamos de Él
déjenme confesar
que soy una traidora.
No creo en el infinito.
Por diecisiete años
he visto los milagros
como una transacción.
Me di un receso
y ahora busco la fe
plenamente consciente de mi incapacidad
para confiar.
Sólo por miedo a condenarme. 

Señores: 
es todo lo que puedo declarar en mi defensa. 
Como última voluntad
quiero venderles mi radiografía.

Vamos a imaginar 
que es el retrato
de la perfecta niña feliz
políticamente correcta,
y cuélguenla en la estancia 
de una casa
cualquiera. 


Más de Atenea Cruz: aquí.

Más de Elena Pancorbo: aquí. 

Canek (fragmento)




No basta la doctrina de Jacinto Canek
para entender por qué cuando miro las estrellas
siento que me hundo; 
como tampoco le basta el cielo a la poesía, 
ni la tristeza a la insistencia
ni el asombro a lo que muere.

No entiendo.
¿Por qué sigue siendo insuficiente 
el acto de voltear hacia arriba? 
¿Por qué amo al maya sobre el sendero, a oscuras,
descalzo, puesto en el libro? 
¿Para esto sirven los libros, Canek?

martes, 6 de marzo de 2018

Poemas de Rupi Kaur

By Ricardilus

Sobre la naturaleza del cuerpo de una mujer 

Al parecer es de mal gusto el mencionar mi período en público pues la biología de mi cuerpo es demasiado real. Está bien el vender lo que está entre las piernas de una mujer mucho más de lo que está bien el mencionar su funcionamiento interno. El uso recreativo de este cuerpo es visto como hermoso, mientras que su naturaleza es vista como algo feo.




Sobre la libertad de expresión

Así que dime que me calme porque mis opiniones me hacen menos hermosa, pero no fui hecha con un fuego en mi vientre para poder ser sofocado. No fui hecha con una claridad en mi lengua para que fuera fácil para mi el tragar. Fui hecha fuerte, mitad espada mitad seda, difícil de olvidar y no fácil de seguir por la mente.


Sobre el vello corporal 

La próxima vez que él señale que el vello de tus piernas esta creciendo nuevamente, recuérdale a ese chico que tu cuerpo no es su hogar, que él es un invitado, adviértele que no limite su bienvenida.


Sobre ser fuerte

Las palabras más amables que mi padre me dijo: mujeres como tú extinguen océanos.


sábado, 17 de febrero de 2018

Fragmentos del Libro del anhelo



Porque alguien hará uso 

De lo que no pude ser

Mi corazón será suyo

Impersonalmente




EL DILUVIO


El diluvio se está formando

Pronto cruzará

Los valles

Caerá sobre los tejados

Y se escapará el alma

Escribo esto

Pero no tengo pruebas




Te están educando para el dolor.



Mejor que la poesía

es mi poesía

que se refiere 

a todo

lo que es hermoso y

digno, pero que

no es nada de eso.



ROSHI

La verdad es que nunca 

entendí

lo que decía

pero de vez en cuando

me veo

ladrando con el perro

o doblándome con los arco iris

o ayudando

de otras pequeñas maneras




MEDICINA

Mi medicina

Tiene muchos sabores

diferentes.

Absorto, o perplejo por

Sus contrastes,

El paciente se olvida de sufrir. 




Todos tienen una religión

y un novio

y un gran genio para la soledad.



¿Por qué iba yo a querer 

temblar en el altar de la iluminación?

¿Por qué iba yo a querer sonreír para siempre?






ENTONCES TAMBIÉN ACABÓ LA FIESTA

Cuando tenía quince años

seguí a una hermosa chica

hasta el Partido Comunista de Canadá.

Había reuniones secretas

y te gritaban

si llegabas un minuto tarde. 

Estudiábamos la Ley McCarran

aprobada por los secuaces de Washington 

y la ley Padrlock

aprobada por sus lacayos en el Québec colonizado; 

y echaban pestes de mi familia

y de cómo hacíamos el dinero.

Querían derrocar el país que yo amaba

(y al que servía, como Sea Scout). 

E incluso a las buenas personas

que querían cambiar las cosas,

también a ellas las odiaban

y las llamaban fascistas sociales.

Tenían planes para criminales como mis tíos y mis tías

para mi pobre madre que había escapado

de Lituania con dos manzanas heladas

y un pañuelo lleno de dinero del Monopoly.

Nunca dejaron que me acercara a la chica

y la chica nunca dejó que me acercara a la chica. 

Se hizo más y más guapa

hasta que se casó con un abogado

y también ella se convirtió en una fascista social

y muy probablemente en una criminal.

Pero yo admiraba a los comunistas

por su terca devoción

a algo totalmente erróneo.

Pasaron muchos años antes

de que encontrara

algo comparable para mí

Me uní a una pequeña banda

de fanáticos de mandíbula de acero

que se creían la Infantería de Marina del mundo espiritual

Sólo es cuestión de tiempo:

Desembarcaremos con esta lancha

en la Otra Orilla. 

Tomaremos la playa de la Otra Orilla. 




ESTO NO ES CHINA

Abrázame fuerte

y dime cómo está el mundo

no quiero mirar afuera

quiero depender de tus ojos

y tus labios

no quiero sentir otra cosa

que tu mano

en mi viejo y pelado trabuco

no quiero sentir nada más

Si te gustan las rocas inertes

y los grandes pinos toscos

Pues, a mi también me gustan

Dime si el viento 

hace un bonito sonido

cerraré los ojos y sonreiré

Dime si hace una buena mañana

o una clara mañana

Dime qué coño

de mañana hace y me lo creeré

Pero haz que el perro 

deje de gañir y ladrar

Esto no es China

nadie se lo va a comer



Vale, pues, márchate si 

tienes que hacerlo

yo solo

crearé el cosmos

dejaré que todo se me pegue

todas las tristes piñas

todas las fastidiosas agujas del pino

y emitiré mi cariño 

desde esta cúpula afeitada

360 grados

hasta todas las dramáticas vistas

hasta todas las nieblas

y nieves

que cruzan

las brillantes montañas

hasta las mujeres bañándose en el río

y cepillándose el pelo

en los tejados

hasta los que no tienen voz

y me hicieron una petición

desde su sorprendente

silencio

hasta los pobres de corazón

aunque sean ricos

hasta todas las formas de

pensamiento

y objetos mentales que tienes

goteando aquí arriba

al final de tu vida fantasmal

Compañero de los Estados de Ánimo Peligrosos

Bajando hasta los 27 Infiernos

de mi propia religión mi propia 

y dulce

oscura religión de religión

borracha

mi rodilla doblada de Poesía

mi hábito

mi cuenco mi azote de la 

Poesía

mi circuncisión final después

de la circuncisión de la carne

y la circuncisión del corazón

y la circuncisión del anhelo

por Volver a ser Redimido

a ser Lavado a ser Perdonado

Otra Vez

la Circuncisión Final  la Gran

Circuncisión Final - 

Destrozado por un tiempo

y acobardado

en la ráfaga de rayos

de la Espantosa Iluminación

pero ahora por fin rendido a la

Gran

Resignación de la Poesía

y no a la clase de Sabia Experiencia

o a los falsos besos de la Competitiva

Perspicacia, sino a mi dulce religión

oscura de la Poesía mi premio de consolación

mis sandalias y mi vergonzosa oración

mi invisible vela mexicana

mis inútiles aceites para limpiar la casa

y borrar el hechizo de mi rival

sobre el recuerdo de mi chica- 

Oh Poesía mi Circuncisión Final: 

Todo el dolor estaba en temer

e ignorar la voz de la chica

y el contacto de la chica y la fragante

virginidad humillante de la chica

que perdió hace tres guerras

Y oh amor mío te amo otra vez

soy tu perro tu gato

tu serpiente de Cleopatra

sangro sin dolor

por la Circuncisión Final Sin Forma

mientras te subo un poco el vestido

y beso tu milagrosa

rodilla lactante

Y ojalá todos vosotros que miráis

¡no lo quiera Dios!

y estéis en un doloroso aprieto

mientras yo bajo hasta el amor-

ojalá seáis rápidamente abrazados por

la virginidad de vuestra propia

y oscura religión pueril 





Libro del Anhelo de Leonard Cohen


La víbora de Silvia Madero

Fotografía: Yoliztli Ramos.

Mamá está enamorada
cuando baja los parpados como dos ventanitas
que ven caer las estrellas

Sus labios mecen la noche
mientras un vaso yace a la deriva

Blanca la piel, blancos sus pliegues
Un reptil merodea su sombra/Ella está distinta

Bifurca su cuello
y una parte de él se enreda como una serpiente
que pasa a tientas por el suelo
a través de los pies de las personas

Mamá está enamorada

Lo dice el aroma que desprenden las flores que ha puesto en su sostén
y su lengua sempiterna que lame las heridas de él
que la imagina en algún espacio de la tierra, él

Mamá es una mujer que guarda los años debajo de los ojos
A veces los muestra en una mirada o en un llanto
y en sus dientes que son puente a una sonrisa
y en sus manos que son la noche que guarda los escombros del hombre

Mamá está enamorada
y su corazón cuando cae no revienta
porque algo en el mundo lo sostiene.

miércoles, 3 de enero de 2018

VIII de E. E. Cummings




Cuando
yacemos juntos
mis pequeños senos se convierten en dos puntiagudas torres firmes y maravillosas, y
restriego ardorosamente el cariño de mi vientre contra ti

tus brazos son
jóvenes;
tus brazos me convencerán,hablando en completo silencio
sobre mi cuerpo
su esencial y leve lenguaje.

no te rías de mis muslos.

hay entre mis grandes piernas una animada ciudad
cuando me tocas
surge la Primavera en la ciudad; las calles se retuercen grácilmente,
es por tu causa; no las atemorices,
todas las casas se aprietan vigorosamente
cuando llegas:
y se alegran
cuando llenas de niños las calles de mi ciudad.

amor mío, eres una resplandeciente montaña que siente.
eres una empinada montaña una palpitante isla cuyas
vigorosas laderas descansan en ese yo que se estremece, que está
debajo de ti, en torno tuyo, eternamente: soy el mar que todo lo abarca.
Oh montaña, no puedes huir de mí
tus raíces están ancladas en mi silencio; así pues, Oh montaña,
asesina hábilmente mis pechos, ahora y siempre

te abrazaré solemnemente deslizándote dentro de mí.

martes, 5 de diciembre de 2017

Cada vez que oscurece

Cada vez que oscurece
amor mío,
me sorprende un rostro brumoso en los espejos
y escucho como llueve fuerte,
como llueven los aguaceros.
El recuerdo
la terrible indisposición de los que recuerdan algún lugar,
¿hay álguien en el camino?
No hay nadie en el camino
amor mío y paso distraída
sin ver el balcón donde chillan los azulejos.
Temo recordarte aún en el invierno próximo
y la madrugada ya andando,
hago el último,
furioso intento,
para dormir sin sueños ni claridades.

Miyó Vestrini

domingo, 26 de noviembre de 2017

Cuatro poemas de Martha Lizarzaburu

Fotografía por Yoliztli Ramos.




SOBRE EL BARRO DEL MUNDO

Mis pies caminan
sobre el barro del mundo.
Soy su misma dulzura que se enciende
en cada angustia con la misma verdad.

Ser terrestre,
ato la soledad a la esperanza.

Y me siento vivir en la vehemencia
del fruto amanecido.





VISIÓN RECOMENZADA EN EL SILENCIO

Me busco.
Me camino.

Una nueva verdad sobre mi tiempo me ahorra
la esperanza.

Cada día distinta,
desemboco en esta ardua soledad:
me reconozco en mi visión más íntima
y recobro mi sueño
desterrado de la lumbre frugal.

Aquí mi corazón es el comienzo
de todo canto
y de toda alegría pequeña.

Más allá,
las estrellas de siempre
y los mismos silencios acoderados en la niebla.





PEQUEÑA HISTORIA

Un día
mis iluminaciones se volvieron palabras
y me empezó a crecer sobre los pies la
tierra.

Nevé mi nieve oscura
para que en las alondras se me ahuyentara
el alba.

De tierra el dulce harapo suspendido del
alma.

Y el dolor de las manos sobre el
viento: curvatura sonámbula.

Liana de piel en tránsito
anudada al silencio de la página.

A la armazón insólita del tiempo
a la hora sin cenizas y sin lágrimas.

Entonces las alondras cruzaron ligaduras a
sus sombras delgadas, y me empezó a crecer
sobre la voz la nieble
y sobre el corazón
el camino hacia un cielo de paja.





MEMORIA DEL FUTURO SILENCIO 

Es así como tengo que madurar mi muerte:
a pasos desolados.

Entre el hueso y la piel,
el ascua negra desbordará cansancio,
y quedará en silencio la tersura
de mi cuenco de tierra.

La sed.
Esta llovizna inconmovible
sobre el rostro.

Y mi muerte en sigilo
inventando sonidos en los charcos.




Poemas tomados de la antología Ocho poetas tanáticas del Ecuador.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Pola, o yo le lloro como papán




Tengo unos ojos...
   dos ojitos
   ¡ay ojitos pajaritos!
   cafecitos
                (como plumas de papán)

Tengo una risa...
   risa loca
   risa amarga
   sonrisota

               (naj ni uetzka ken papan)

Tengo mi mamá...
   mi mamá no está conmigo
   iajki Estados Onidos
   lava coches
               (como mi abuelita  nixtamal)

Tengo mi tía
   Lulú siempre me cuida,
   tiene su casita
   pitzilitzin chiquitita
                 (como nido de papán)

Tengo ropa y zapatitos...
    mi tía me hace bocolitos
    Brenda sus berrinchitos
    mi tío me lee tantito...
    pero yo
   con mi risa que es ruidosa
   con mi nido que es bonito
   con mi prima y mis tíos
   yo quiero mucho a mi mamá
   y la extraño y chillo...
              (naj  nij chokilia ken papan)


Extraído del libro XOLO, autores: Juan Pablo Villa y Mardonio Carballo. Puedes escucharlo recitado por Mardonio Carballo, aquí.